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Redactado por: Redacción Espacio Asesoría
2 de marzo de 2021

Novedades en los instrumentos financieros (II)

Con efectos para los ejercicios iniciados a partir del 1-1-2021 se cambia la clasificación de los pasivos financieros, y se introducen modificaciones en los instrumentos híbridos y de cobertura.

El RD 1/2021, de 12 de enero, en la norma de registro y valoración de instrumentos financieros establece que son:

 

PASIVOS FINANCIEROS
A) En cuanto a su clasificación, aunque solo existen dos categorías, no hay cambios significativos en su contabilización:

1. La antigua categoría denominada débitos y partidas a pagar pasa a denominarse pasivos financieros a coste amortizado. Se trata de la misma categoría, pero con distinta denominación.

2. Las antiguas categorías denominadas pasivos financieros mantenidos para negociar y otros pasivos financieros a valor razonable con cambios en la cuenta de pérdidas y ganancias se fusionan en una sola denominada pasivos financieros a valor razonable con cambios en la cuenta de pérdidas y ganancias.

No se permite la reclasificación entre las distintas categorías, aunque se indica que determinados cambios no tienen esta consideración.

B) En relación con su baja se establecen las siguientes novedades:

1. Se introduce el test cualitativo al señalar que ciertas modificaciones en la determinación de los flujos de efectivo pueden no superar ese análisis cuantitativo, pero pueden dar lugar también a una modificación sustancial del pasivo, tales como (entre otros casos):

– un cambio de tipo de interés fijo a variable en la remuneración del pasivo;

– la reexpresión del pasivo a una divisa distinta;

– un bono a tipo de interés fijo renegociado a un bono a tipo variable;

– un préstamo a tipo de interés fijo que se convierte en un préstamo participativo.

2. Se incorpora la interpretación administrativa (ICAC consulta núm 1 BOICAC núm 76 ) sobre el tratamiento contable de un convenio de acreedores, al establecer que la contabilización del efecto de la aprobación de un convenio con los acreedores que consista en una modificación de las condiciones de la deuda se debe reflejar en las cuentas anuales del ejercicio en que se apruebe judicialmente siempre que de forma racional se prevea su cumplimiento, y que la empresa pueda seguir aplicando el principio de empresa en funcionamiento. A tal efecto, el deudor debe realizar un registro en dos etapas:

– primero debe analizar si se ha producido una modificación sustancial de las condiciones de la deuda, para lo cual debe descontar los flujos de efectivo de la antigua y de la nueva empleando el tipo de interés inicial;

– posteriormente, si el cambio es sustancial, debe registrar la baja de la deuda original y reconocer el nuevo pasivo por su valor razonable (lo que implica que el gasto por intereses de la nueva deuda se contabilice a partir de ese momento aplicando el tipo de interés de mercado en esa fecha; esto es, el tipo de interés incremental del deudor o tasa de interés que debería pagar en ese momento para obtener financiación en moneda y plazo equivalente a la que ha resultado de los términos en que ha sido aprobado el convenio).

CASOS PARTICULARES
1. Instrumentos financieros híbridos. Se elimina la obligación de identificar y separar los derivados implícitos en un contrato principal que sea un activo financiero.

Se diferencian dos tipos de contratos híbridos:

a) Contratos híbridos con un activo financiero como contrato principal. La empresa debe aplicar los criterios generales establecidos en el PGC NRV 9ª.2,  en la redacción dada por el  RD 1/2021, al contrato híbrido completo.

b) Otros contratos híbridos. Se incluye en esta categoría aquellos instrumentos híbridos que contienen uno o más derivados implícitos y un contrato principal que no es un activo financiero. La empresa debe contabilizar por separado el derivado implícito y el contrato principal si, y solo si:

– las características y los riesgos económicos del derivado implícito no están relacionados estrechamente con los del contrato principal;

– un instrumento financiero distinto con las mismas condiciones que las del derivado implícito cumpliría la definición de instrumento derivado; y

– el contrato híbrido no se valora en su integridad a valor razonable con cambios en la cuenta de pérdidas y ganancias (por ejemplo, un derivado que se encuentre implícito en un pasivo financiero valorado al valor razonable con cambios en la cuenta de pérdidas y ganancias, no se separa).

El derivado implícito se contabiliza como tal y el contrato principal se contabiliza de acuerdo con la norma de registro y valoración correspondiente. Si no se cumplen los requisitos antes señalados para reconocer y valorar por separado el derivado implícito y el contrato principal, la empresa aplicará al contrato híbrido en su conjunto los criterios generales de registro y valoración.

No obstante, la empresa puede designar, en su reconocimiento inicial y de forma irrevocable, todo el contrato híbrido como a valor razonable con cambios en resultados, evitando así la segregación del derivado o derivados implícitos, a menos que se de alguna de las siguientes circunstancias:

a) El derivado o derivados implícitos no modifican de manera significativa los flujos de efectivo que, de otra manera, habría generado el instrumento, o

b) Al considerar por primera vez el instrumento híbrido, sea evidente que no se permite la separación del derivado o derivados implícitos, como sería el caso de una opción de pago anticipada implícita en un préstamo que permita a su tenedor reembolsar por anticipado el préstamo por aproximadamente su coste amortizado.

Si la empresa no pudiera determinar con fiabilidad el valor razonable del derivado implícito sobre la base de sus propias características, dicho valor se estimará por diferencia entre el valor razonable del instrumento híbrido y el del contrato principal, si ambos pudieran ser determinados con fiabilidad; si ello tampoco es posible, ya sea en la fecha de adquisición o en otra posterior, la empresa tratará el contrato híbrido en su conjunto como un instrumento financiero a valor razonable con cambios en la cuenta de pérdidas y ganancias.

2. Instrumentos financieros compuestos. No se introducen cambios respecto a esta categoría de instrumentos financieros.

3. Derivados que tengan como subyacente inversiones en instrumentos de patrimonio no cotizados cuyo valor razonable no pueda ser determinado con fiabilidad. Se incluyen en la categoría de valoración de «activos financieros a coste».

4. Contratos mantenidos con el propósito de recibir o entregar un activo no financiero . Los contratos que se mantengan con el propósito de recibir o entregar un activo no financiero de acuerdo con las necesidades de compra, venta o utilización de dichos activos por parte de la empresa, se tratan como anticipos a cuenta o compromisos, de compras o ventas, según proceda, salvo que se puedan liquidar por diferencias y la entidad los designe como medidos a valor razonable con cambios en pérdidas y ganancias. Esta designación solo es posible al inicio del contrato y siempre y cuando con ella se elimine o reduzca de forma significativa una «asimetría contable» que surgiría en otro caso por no reconocer ese contrato a valor razonable.

Asimismo, se aclara que una opción emitida de compra o venta de un activo no financiero, que pueda ser liquidada por el importe neto, en efectivo o en otro instrumento financiero, o mediante el intercambio de instrumentos financieros, también se reconocerá y valorará como un derivado financiero porque dicho contrato no puede haberse celebrado con el objetivo de recibir o entregar una partida no financiera de acuerdo con las compras, ventas o necesidades de utilización esperadas por la empresa.

5. Contratos de garantía financiera . Se mantiene la regulación vigente hasta la fecha sobre estos contratos. Como novedad, se incluye la interpretación recogida en ICAC consulta núm 1, BOICAC núm 82 sobre el tratamiento contable de los gastos asociados a la obtención de un aval.

6. Fianzas. Se mantiene la regulación vigente hasta la fecha sobre el tratamiento contable de las fianzas entregadas y recibidas.

7. Coberturas contables. Se establece un nuevo tratamiento contable de estas operaciones con el fin de adecuarlas al modelo internacional aprobado para las coberturas contables (NIIF núm 9) si bien se permite que la empresa elija, como su política contable, seguir aplicando los criterios establecidos en el PGC NRV 9ª.6 en su redacción vigente a 1-1-2008. Si la empresa opta por esta política contable, la aplicará a todas sus relaciones de cobertura. En caso contrario, la empresa aplicará los nuevos criterios de forma prospectiva siempre que los requisitos para ello se cumplan en la fecha de primera aplicación (RD 1/2021 disp.trans.3ª).

Cabe señalar:

a) Las condiciones que deben cumplirse para que se pueda aplicar una contabilidad de coberturas son:

– La relación de cobertura consta solo de instrumentos de cobertura y partidas cubiertas admisibles.

– La relación de cobertura se designa y documenta en el momento inicial, en cuyo momento también se debe fijar su objetivo y estrategia.

– La cobertura debe ser eficaz durante todo el plazo previsto para compensar las variaciones en el valor razonable o en los flujos de efectivo que se atribuyan al riesgo cubierto, de manera consistente con la estrategia de gestión del riesgo inicialmente documentada.

b) La interrupción de la contabilidad de coberturas se producirá de forma prospectiva solo cuando la relación de cobertura (o una parte de ella) deje de cumplir los criterios requeridos, después de tener en cuenta, en su caso, cualquier reequilibrio de la relación de cobertura; por ejemplo, cuando el instrumento de cobertura expire, se venda, se resuelva o se ejercite. Sin embargo, el registro y valoración de la cobertura no cesa en caso de que la empresa revoque la designación de la cobertura si se siguen cumpliendo el resto de requisitos.

c) Los instrumentos que se pueden designar como instrumentos de cobertura son:

– Derivados cuyo valor razonable o flujos de efectivo futuros compensen las variaciones en el valor razonable o en los flujos de efectivo futuros de partidas que cumplan los requisitos para ser calificadas como partidas cubiertas. No obstante, una opción emitida no podrá ser designada como instrumento de cobertura a menos que se designe para cubrir una opción comprada, incluyendo aquellas opciones compradas implícitas en otro instrumento financiero.

– Activos y pasivos financieros que no sean derivados, si se miden al valor razonable con cambios en la cuenta de pérdidas y ganancias.

– En el caso de coberturas de tipo de cambio, el componente de riesgo de tasa de cambio de un activo financiero o de un pasivo financiero, que no sean derivados.

– Una combinación de derivados o una proporción de estos y de no derivados o una proporción de estos, incluyendo aquellos casos en los que el riesgo o riesgos que surgen de algunos instrumentos de cobertura compensan los que surgen de otros.

d) Se introduce, con carácter general, una mayor flexibilidad en la designación de la partida cubierta. Así, se elimina la prohibición de poder considerar una posición neta como partida cubierta.

e) La documentación de una relación de cobertura debe incluir:

– la identificación del instrumento de cobertura y de la partida cubierta;

– la naturaleza del riesgo que se va a cubrir; y

– la forma en que la empresa evaluará si la relación de cobertura cumple los requisitos de eficacia de la cobertura (junto con su análisis de las causas de ineficacia de la cobertura y el modo de determinar la ratio de cobertura).

f) En relación a la cobertura del valor razonable, se señala que cuando la partida cubierta sea un compromiso en firme no reconocido o un componente de este, el cambio acumulado en el valor razonable de la partida cubierta con posterioridad a su designación se reconocerá como un activo o un pasivo, y la ganancia o pérdida correspondiente se reflejará en la cuenta de pérdidas y ganancias.

Asimismo, las modificaciones en el importe en libros de las partidas cubiertas que se valoren a coste amortizado implicarán la corrección, bien desde el momento de la modificación, bien (como tarde) desde que cese la contabilidad de coberturas, del tipo de interés efectivo del instrumento.

g) En relación a la cobertura de flujos de efectivo , se señala que la cobertura del riesgo de tipo de cambio de un compromiso en firme puede ser contabilizada como una cobertura de flujos de efectivo o como una cobertura de valor razonable.

La pérdida o ganancia del instrumento de cobertura, en la parte que constituya una cobertura eficaz, se reconoce directamente en el patrimonio neto. El componente de patrimonio neto que surge como consecuencia de la cobertura se ajustará para que sea igual, en términos absolutos, al menor de los dos valores siguientes:

– la pérdida o ganancia acumulada del instrumento de cobertura desde el inicio de la cobertura;

– el cambio acumulado en el valor razonable de la partida cubierta (es decir, el valor actual del cambio acumulado en los flujos de efectivo futuros esperados cubiertos) desde el inicio de la cobertura.

Cualquier pérdida o ganancia restante del instrumento de cobertura o cualquier pérdida o ganancia requerida para compensar el cambio en el ajuste por cobertura de flujos de efectivo calculada de acuerdo con el párrafo anterior, representa una ineficacia de la cobertura que obliga a reconocer en el resultado del ejercicio esas cantidades.

Si una transacción prevista altamente probable cubierta da lugar posteriormente al reconocimiento de un activo no financiero o un pasivo no financiero, o una transacción prevista cubierta relativa a un activo no financiero o un pasivo no financiero pasa a ser un compromiso en firme al cual se aplica la contabilidad de coberturas del valor razonable, la empresa debe eliminar ese importe del ajuste por cobertura de flujos de efectivo e incluirlo directamente en el coste inicial u otro importe en libros del activo o del pasivo. En el resto de los casos, el ajuste reconocido en patrimonio neto se transfiere a la cuenta de pérdidas y ganancias en la medida en que los flujos de efectivo futuros esperados cubiertos afecten al resultado del ejercicio (por ejemplo, en los ejercicios en que se reconozca el gasto por intereses o en que tenga lugar una venta prevista).

No obstante, si el ajuste reconocido en patrimonio neto es una pérdida y la empresa espera que todo o parte de esta no se recupere en uno o más ejercicios futuros, ese importe que no se espera recuperar se reclasifica inmediatamente en el resultado del ejercicio.

PRIMERA APLICACIÓN EN MATERIA DE CLASIFICACIÓN Y VALORACIÓN
1. Estas modificaciones deben aplicarse de forma retroactiva, de conformidad con lo dispuesto en la norma de registro y valoración sobre Cambios en criterios contables, errores y estimaciones contables (PGC NRV 22ª), con algunas excepciones.

2. El juicio sobre la gestión que realiza la empresa a los efectos de clasificar los activos financieros se realiza en la fecha de primera aplicación sobre la base de los hechos y circunstancias existentes en esa fecha. La clasificación resultante debe aplicarse retroactivamente independientemente de cómo gestionase la empresa sus activos financieros en los periodos de presentación anteriores.

3. En la fecha de primera aplicación, la empresa puede designar o revocar una designación anterior de un activo o pasivo financiero en ejercicio de la opción del valor razonable con cambios en pérdidas y ganancias. Estas designaciones y revocaciones deben realizarse sobre la base de los hechos y circunstancias que existan en la fecha de aplicación inicial. La clasificación resultante se debe aplicar de forma retroactiva.

Si la aplicación de forma retroactiva del método del tipo de interés efectivo es impracticable, la empresa debe tratar:

a) El valor razonable del activo o pasivo financiero al final de cada periodo comparativo presentado como el coste amortizado de ese activo financiero o pasivo financiero si la empresa expresa de nuevo periodos anteriores.

b) El valor razonable del activo financiero o del pasivo financiero en la fecha de primera aplicación como el nuevo coste amortizado de ese activo financiero o pasivo financiero.

4. Si la empresa opta por expresar de nuevo la información comparativa y valora un contrato híbrido por primera vez a valor razonable, el valor razonable del contrato híbrido al inicio del ejercicio anterior es la suma de los valores razonables de los componentes en esa fecha (es decir del instrumento principal no derivado y del derivado implícito).

5. Sin perjuicio de todo lo anterior, la empresa tiene la opción de seguir las siguientes reglas:

a) El juicio sobre la gestión que realiza la empresa a los efectos de clasificar los activos financieros se realiza en la fecha de primera aplicación sobre la base de los hechos y circunstancias existentes en esa fecha. La clasificación resultante debe aplicarse prospectivamente.

b) El valor en libros al cierre del ejercicio anterior de los activos y pasivos financieros que deban seguir el criterio del coste amortizado se considera su coste amortizado al inicio del ejercicio en que resulten de aplicación los nuevos criterios.

Del mismo modo, el valor en libros al cierre del ejercicio anterior de los activos y pasivos financieros que deban seguir el criterio del coste o coste incrementado se considera su coste o coste incrementado al inicio del ejercicio en que resulten de aplicación los nuevos criterios.

En su caso, las ganancias y pérdidas acumuladas directamente en el patrimonio neto se ajustan contra el valor en libros del activo.

c) En la fecha de primera aplicación, la empresa puede designar o revocar una designación anterior de un activo o pasivo financiero en ejercicio de la opción del valor razonable con cambios en pérdidas y ganancias. Estas designaciones y revocaciones deben realizarse sobre la base de los hechos y circunstancias que existan en la fecha de aplicación inicial. La clasificación resultante se debe aplicar de forma prospectiva.

Al inicio del ejercicio, la diferencia entre el valor razonable de estos instrumentos financieros y el valor en libros al cierre del ejercicio anterior se contabiliza en una cuenta de reservas.

Los instrumentos de patrimonio incluidos en la cartera de activos financieros mantenidos para la venta se reclasifican a la categoría de activos financieros a valor razonable con cambios en patrimonio neto, salvo que la empresa decida su incorporación a la categoría de activos financieros a valor razonable con cambios en la cuenta de pérdidas y ganancias, en cuyo caso la ganancia o pérdida acumulada se contabiliza en una cuenta de reservas.

d) Para los activos y pasivos financieros valorados por primera vez a valor razonable, este importe se calcula al inicio del ejercicio. Cualquier diferencia con el valor en libros al cierre del ejercicio anterior se contabiliza en una cuenta de reservas o como un ajuste por cambio de valor si el activo se incluye en la categoría de activos a valor razonable con cambios en patrimonio neto.

e) La información comparativa no se adapta a los nuevos criterios sin perjuicio de la reclasificación de partidas que sea preciso realizar para mostrar los saldos del ejercicio anterior ajustados a los nuevos criterios de presentación.

Real Decreto 1/2021, de 12 de enero, por el que se modifican el Plan General de Contabilidad aprobado por el Real Decreto 1514/2007, de 16 de noviembre; el Plan General de Contabilidad de Pequeñas y Medianas Empresas aprobado por el Real Decreto 1515/2007, de 16 de noviembre; las Normas para la Formulación de Cuentas Anuales Consolidadas aprobadas por el Real Decreto 1159/2010, de 17 de septiembre; y las normas de adaptación del Plan General de Contabilidad a las entidades sin fines lucrativos aprobadas por el Real Decreto 1491/2011, de 24 de octubre.

Fuente: Actualidad Mementos Contable

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Novedades en los instrumentos financieros (II)

Con efectos para los ejercicios iniciados a partir del 1-1-2021 se cambia la clasificación de los pasivos financieros, y se introducen modificaciones en los instrumentos híbridos y de cobertura.

02/03/2021
Redactado por: Redacción Espacio Asesoría
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