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Redactado por: Julio Sáinz y José Carlos Alonso Almeida
7 de julio de 2016

EL CUADRO DE MANDO INTEGRAL: MEDIR PARA MEJORAR LA RENTABILIDAD EN LA EMPRESA.

En el momento actual, en el que las magnitudes económicas internas comienzan a confirmar la recuperación económica, y los distintos organismos internacionales refrendan en sus estudios esa mejoría, se convierte en fundamental convertir los datos que figuran en los sistemas de las empresas en información útil para una toma de decisiones ágil que mejore la competitividad de las empresas y la rentabilidad de los diferentes negocios.

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Dentro de los sistemas de control de gestión empresarial podemos distinguir aquellos dirigidos a la medición y control de la estrategia de los dirigidos al control de las operaciones. Los primeros están basados en la aplicación de las herramientas de Cuadro de Mando Integral mientras que los segundos, enmarcados dentro de los modelos de Business Intelligence,  comprenden todos aquellos modelos diseñados para el control de áreas o actividades concretas de una organización.

El Cuadro de Mando Integral nace de la teorías de los autores, Robert Kaplan y David Norton, y se convierte en un modelo de gestión que traduce la estrategia en objetivos relacionados, medidos a través de indicadores y ligados a unos planes de acción que permiten alinear el comportamiento de los miembros de la organización.

El Cuadro de Mando Integral parte de la misión-visión y estrategia de la organización. A partir de ahí, se definen los objetivos financieros requeridos para alcanzar la visión, y estos a su vez serán el resultado de los mecanismos y estrategias que rijan nuestros resultados con los clientes. Los procesos internos se planifican para satisfacer los requerimientos financieros y los de clientes. Finalmente, la metodología reconoce que el aprendizaje y crecimiento es la plataforma donde reposa todo el sistema y donde se definen los objetivos planteados para esta perspectiva

El Cuadro de Mando Integral es por tanto una herramienta fundamental de la que debe disponer todo empresario, independientemente del tamaño de la Empresa, que permite tomar medidas en tiempo real para la optimización de los beneficios obtenidos  analizando a la Entidad desde todos los puntos de vista, que, como veremos más adelante se materializan en cuatro perspectivas.

Aunque el día a día de la Empresa reserve poco espacio para el análisis, el empresario debe reflexionar sobre si su estrategia, mantenida en el ciclo de crisis, que básicamente ha sido, en la mayoría de los casos una estrategia defensiva, debe corregirse para aprovechar la mejora en los indicadores macroeconómicos.

Si su decisión es relanzar su empresa en función de las expectativas positivas que se están dando, necesariamente deberá plantearse como pasar a una estrategia expansiva.

El Cuadro de Mando Integral plantea abordar, de una forma ordenada, el análisis de la estrategia empresarial buscando la coherencia entre las diversas perspectivas que se dan en toda empresa, que son:

  1. PERSPECTIVA FINANCIERA
  2. PERSPECTIVA DEL CLIENTE
  3. PERSPECTIVA DE PROCESOS INTERNOS
  4. PERSPECTIVA DE RECURSOS HUMANOS

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2016-07-07_084243.jpgLa fijación de un Plan Estratégico a 3-5 años debe estar basado en la estrategia expansiva y ser coherente con el tamaño y la estructura de la compañía. De esta manera, desde la Dirección al personal de la empresa, pasando por los mandos intermedios, deben conocer los puntos clave de la estrategia y los objetivos estratégicos y todas las actuaciones deben ir dirigidas a alinear a toda la organización con los mismos. 
En definitiva, tenemos que conseguir la alineación entre:

  • La cultura empresarial
  • La estrategia
  • La estructura
  • El plan anual
  • Los planes a medio plazo
  • El plan plurianual
  • Las necesidades de financiación
  • Los procesos internos
  • Los recursos humanos

El éxito o fracaso en el cumplimiento de la estrategia expansiva, depende en definitiva de cómo organicemos los medios productivos, financieros y humanos para alcanzar los objetivos del Plan Estratégico.

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Al hablar de Estrategia y de Cuadro de Mando Integral necesariamente hay que reflexionar, desde cada perspectiva, sobre cuáles son los objetivos, a corto y medio plazo, que pretendemos alcanzar para la consecución de la estrategia global.  Para ello debemos definir el  mapa estratégico de la compañía, para de esta forma hacer partícipes del mismo a nuestro personal, clientes y proveedores.

El mapa estratégico debe adecuarse a la realidad empresarial de cada compañía, en función de la estrategia y de los objetivos prefijados.

Este mapa estratégico, en definitiva, recoge objetivos claros y directos que se pretenden alcanzar en el corto y medio plazo.

Hecho esto, será necesario fijar los indicadores que nos permitan medir el grado de cumplimiento de los objetivos marcados en el mapa estratégico.

El grado de cumplimentación del Cuadro de Mando Integral viene determinado en los presupuestos financieros y no financieros de la Empresa y que deben responder a la estrategia expansiva marcada por la Dirección.

Una vez fijado el presupuesto anual no deberá ser modificado en función de la evolución de la compañía, a no ser que surjan circunstancias extraordinarias que así lo aconsejen, que podrán venir determinadas desde dentro de la organización o por elementos externos y ajenos a la misma.

Por tanto, el Cuadro de Mando Integral ha de ser una herramienta sencilla, que contemple una serie de indicadores organizados por perspectivas, que controlen el cumplimiento de los objetivos estratégicos.

Como ejemplo de objetivos estratégicos, enmarcados dentro de una estrategia expansiva, se pueden marcar los siguientes:

  • Incremento de ventas.
  • Incremento de EBITDA.
  • Mejora de la rentabilidad por empleados.
  • Incremento de clientes vivos.
  • Incremento de la factura-ticket medio.
  • Mejora de la valoración de clientes.
  • Mejora del ratio de internacionalización.
  • Incremento de la productividad.
  • Control del absentismo.

A partir de la fijación de los objetivos será necesario seleccionar los indicadores que midan la consecución de los mismos. Cualquier desviación que se produzca en el cumplimiento de los indicadores debe traducirse en acciones concretas que se recogen en el Plan de Acción.

El establecimiento de un sistema de control estratégico basado en el Cuadro de Mando Integral es extrapolable a todo tipo de organizaciones (industrial, comercial, servicios,…) y debe ser un proceso sencillo y comprensible que agilice la toma de decisiones.

A continuación se puede consultar en la tabla adjunta un ejemplo de selección de Indicadores basados en los objetivos fijados en función de una estrategia expansiva en una empresa de servicios, en concreto en un despacho de abogados y economistas:

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Si desea ampliar su formación sobre el Cuadro de Mando Integral le invitamos a la realización del curso:

Aplicación Práctica del Cuadro de Mando Integral en un Negocio (WEBINAR)​​

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EL CUADRO DE MANDO INTEGRAL: MEDIR PARA MEJORAR LA RENTABILIDAD EN LA EMPRESA.

En el momento actual, en el que las magnitudes económicas internas comienzan a confirmar la recuperación económica, y los distintos organismos internacionales refrendan en sus estudios esa mejoría, se convierte en fundamental convertir los datos que figuran en los sistemas de las empresas en información útil para una toma de decisiones ágil que mejore la competitividad de las empresas y la rentabilidad de los diferentes negocios.

07/07/2016
Redactado por: Julio Sáinz y José Carlos Alonso Almeida
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