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Redactado por: Redacción Espacio Asesoría
29 de marzo de 2021

La Orden de detención europea interrumpe la prescripción

El TS considera que la emisión de una orden de detención y de extradición europea supone una interrupción de la prescripción del delito, pues implica una activación del proceso.

Se recurre por la acusación particular Auto de la Audiencia que confirmó la resolución del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción que declaraba prescrita una causa por robo con homicidio del art. 501.1 CP 1973 y acordaba el sobreseimiento libre y el archivo de las actuaciones, al entender indebidamente aplicado el articulo 130.6º CP.

En la resolución recurrida se parte de que el plazo de prescripción para el hecho objeto de autos es de veinte años, extremo que no se discute; y que el plazo debe computarse desde el Auto de fecha 28 de julio de 1998, por el que se declaró la rebeldía del presunto autor de los hechos; plazo indica, que ha transcurrido sin que pese a las diversas actuaciones y diligencias encaminadas a su búsqueda y detención el rebelde haya podido ser localizado, sin que se haya producido en consecuencia hito alguno que permita la reapertura del procedimiento o la interrupción de la prescripción del delito. Dies a quo que es precisamente el extremo que cuestiona la recurrente.

La Sala expone su doctrina sobre la prescripción penal, que supone una renuncia o autolimitación del Estado al “ius puniendi» motivada por el mero transcurso de un periodo de tiempo más o menos dilatado, lógicamente solo los órganos que en nombre del Estado ejercen la función de interpretar y aplicar las normas penales pueden hacerlo en los indicados plazos o, por el contrario, dejar que transcurran sin haber emprendido actuación alguna, con la consiguiente imposibilidad de subsanar las consecuencias derivadas de tal omisión.

También constituye una derivación inmediata de la propia esencia del instituto de la prescripción penal como límite temporal externo al ejercicio del ius puniendi por parte del Estado, ya que dicha esencia determina que el plazo de prescripción del delito sea indisponible para las partes actuantes en un procedimiento penal, toda vez que lo que prescribe no es la acción penal para perseguir el delito sino el delito mismo, lo que sólo puede suceder por intermedio de la persecución estatal, esto es, mediante la omisión, en el plazo que en cada caso venga legalmente establecido, del imprescindible acto de interposición judicial que supone trámite imprescindible para el ejercicio del “ius puniendi”.

Aclara el Tribunal que no solamente tienen virtualidad interruptora de la prescripción, las actuaciones practicadas con fines de investigación sumarial sino las de ordenación del procedimiento, como la decisión del órgano jurisdiccional de admisión o rechazo de pruebas y el señalamiento del juicio oral, disponiendo de todo lo necesario para que éste tuviera lugar, aunque luego se variase la fecha y se procediera a un nuevo señalamiento. En definitiva, aquellas decisiones judiciales que no constituyan efectiva prosecución del procedimiento contra los culpables, no producen efecto interruptor alguno.

Aplicado lo anterior a la orden europea de detención y entrega, entiende la Sala que su emisión interrumpe la prescripción del delito; pues implica una activación del proceso, activa la persecución y refuerza la imputación de la persona sobre la que recae.

La emisión de la Orden, no conlleva que el sujeto sobre el que recae esté localizado, pero aún así, supone una resolución judicial autónoma tendente a privar de libertad a una persona o al menos que reste sometido a medidas cautelares que determinen su disponibilidad a favor de una autoridad judicial de un Estado de la Unión; resolución donde ya resultan cumplimentados todos los requisitos necesarios para que esa persona sea entregada al Juzgado o Tribunal emisor, en el momento que fuere localizado; donde en ese momento ya no se precisa resolución judicial ulterior sino la remisión a la autoridad judicial competente del Estado de ejecución, para su tramitación del formulario existente desde la emisión de la Orden traducido a alguno de los idiomas admitidos por ese Estado.

Por tanto, el Tribunal dicta segunda sentencia determinando que la emisión de una orden europea de detención interrumpe la prescripción del delito y revocando el archivo, al establecer que los delitos no están prescritos.

STS (PENAL) DE 21 ENERO DE 2021. EDJ 2021/501770

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La Orden de detención europea interrumpe la prescripción

El TS considera que la emisión de una orden de detención y de extradición europea supone una interrupción de la prescripción del delito, pues implica una activación del proceso.

29/03/2021
Redactado por: Redacción Espacio Asesoría
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