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Redactado por: Redacción Espacio Asesoría
16 de julio de 2021

Instalación de cámaras simuladas apuntando al exterior

No supone una infracción administrativa, por no obtenerse imagen alguna, pero si puede suponer intromisión en el derecho al honor.

La reclamante denunció que una vecina cuenta con una cámara situada en la parte trasera de la fachada orientada a su vivienda, captando, supuestamente, las diferentes estancias de su propiedad (terrazas, balcones, dormitorios, salón y zonas comunes).

La reclamada presentó un escrito de alegaciones indicando que instaló las 4 cámaras hace varios años, que son reales, no ficticias, pero que están estropeadas y no funciona ninguna. Las han dejado porque les da tranquilidad y sensación de protección que las personas de la zona piensen que hay cámaras.

Señala la AEPD, en su Resolución de 5 de mayo de 2021, que el art. 5.1 c) del RGPD dispone que “Los datos personales serán adecuados, pertinentes y limitados a lo necesario en relación con los fines para los que son tratados («minimización de datos»)”.

Recuerda que los particulares son responsables de velar por que los sistemas instalados se ajusten a la legalidad vigente, acreditando que la misma cumpla con todos los requisitos exigidos por la normativa en vigor. La instalación de este tipo de dispositivos debe contar con el preceptivo cartel informativo, indicando los fines y responsable del tratamiento en su caso de los datos de carácter personal.

En todo caso, las cámaras deben estar orientadas hacia el espacio particular, evitando intimidar a vecinos colindantes con este tipo de dispositivos, así como controlar zonas de tránsito de los mismos sin causa justificada.

Tampoco con este tipo de dispositivos se puede obtener imágenes de espacio público, al ser esta competencia exclusiva de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

Asimismo, aunque se trate de una cámara “simulada” la misma debe estar orientada preferentemente hacia espacio privativo, dado que se considera que este tipo de dispositivos pueden afectar a la intimidad de terceros, que se ven intimidados por la misma en la creencia de ser objeto de grabación permanente.

El art. 28.7 Ley 39/2015, de 1 de octubre, del Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas (LPACAP, en adelante) dispone: “Los interesados se responsabilizarán de la veracidad de los documentos que presenten”.

Por tanto, los particulares pueden instalar en su propiedad privada cámaras falsas, si bien las mismas deben estar orientadas exclusivamente hacia su propiedad, evitando intimidar con dichos dispositivos a terceros.

En la instalación de este tipo de dispositivos “simulado” se deben adoptar la cautela necesaria para evitar intimidar con los mismos a terceros que desconocen el carácter de estos, que pueden creer verse grabados por estos, de tal manera que se debe evitar su orientación hacia espacio público.

Aunque en el pasado la AEPD ha sancionado a responsables del tratamiento por el uso de este tipo de dispositivos, actualmente se entiende que el uso de cámaras simuladas no supone una infracción del derecho fundamental a la protección de datos, porque no obtiene imagen alguna de persona física identificada o identificable, no existe tratamiento de datos de carácter personal, con lo que no puede hablarse de infracción administrativa en materia de protección de datos.

No obstante, debe tenerse en cuenta que la conducta descrita en caso de resultar excesiva puede tener consecuencias en otros ámbitos del Derecho, entiende la Agencia recomendable adoptar las cautelas necesarias para evitar una orientación excesiva hacia espacio público, limitándose a la fachada de la vivienda que se trata de proteger.

Así, la sentencia de la Sala Primera del TS de 7 de noviembre de 2019 declara que la instalación de una cámara de videovigilancia falsa, de apariencia idéntica a otras plenamente operativas, es susceptible de coartar la libertad de terceros y, por tanto, supone una intromisión ilegítima en la intimidad.

Razona el TS que cuando un individuo desconoce que está siendo filmado se comporta con una naturalidad y espontaneidad que no se dan en caso contrario. Y que “el derecho del demandante a la tranquilidad de su vida privada comprende también el de no tener que soportar una incertidumbre permanente” sobre si la cámara en cuestión es o no operativa, o sobre si se ha sustituido por otra plenamente funcional y de apariencia idéntica.

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Instalación de cámaras simuladas apuntando al exterior

No supone una infracción administrativa, por no obtenerse imagen alguna, pero si puede suponer intromisión en el derecho al honor.

16/07/2021
Redactado por: Redacción Espacio Asesoría
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