Acceso clientes
  • Mercantil
Redactado por: Redacción Espacio Asesoría
13 de julio de 2021

¿Es abusiva la conducta de socio por inasistencia reiterada a las juntas?

No lo es pese a que por su inasistencia, la junta no pueda constituirse válidamente por no reunir el quórum necesario.

En una SA con tres socios que ostentaban la misma proporción de participación, dos de ellos demandan al tercero por conducta abusiva ocasionadora de un daño ante la falta de adopción de acuerdos, entre ellos, el reparto de beneficios. Las conductas reveladoras de la situación de abuso son, según los actores, las siguientes:

– la inasistencia sistemática a las juntas de accionistas por porte del socio demandado; y

– su renuncia al cargo de administrador.

Estas conductas, pese a no provocar un daño a la sociedad, que ha continuado operando con normalidad, han provocado un bloqueo social que impide la aprobación de cuentas y adopción de acuerdos desde el año 2013 por falta de quórum, pues los estatutos sociales exigen el 80% del capital social en primera convocatoria y el 70% en segunda.

A la vista de los hechos, la AP concluye que las conductas imputadas al demandado no dan lugar a una situación abusiva generadora de la indemnización que se solicita, sino, más bien, se trata de un desencuentro entre dos grupos de socios que debe ser resuelto de acuerdo con las reglas societarias, como sería la disolución de la sociedad por la paralización de los órganos sociales.

Considera la Sala que el art. 204.1 LSC sanciona, a través de la impugnación de acuerdos sociales, la conducta obstruccionista del socio mayoritario que, en contra del interés de la sociedad y en perjuicio del resto de socios, impide la aprobación de acuerdos necesarios para el devenir normal de la sociedad, como la aprobación de cuentas, o cuando aprueba acuerdos perjudiciales para la minoría, como el no reparto de beneficios o aprobación de retribuciones excesivas para los administradores. Pero cuando la conducta obstruccionista la lleva a cabo el socio minoritario, como en este caso, cuando para alcanzar ciertos acuerdos es necesaria una mayoría reforzada y deja de asistir a la junta o asistiendo no vota, estas conductas no está sancionada en la LSC.

Al socio no se le puede exigir un deber de lealtad semejante al requerido a los miembros del órgano de administración. El socio puede ejercitar libremente sus derechos en atención a sus intereses particulares y no atendiendo ni a los de la sociedad ni a los del resto de socios, incluso en contra de ellos.

Por ello, al no existir un deber de lealtad del socio, no existe una sanción ni reprimenda específica en el caso de un comportamiento abusivo de sus derechos. Lo anterior no quiere decir que no se pueda aplicarse el principio general de la buena fe y del abuso de derecho ex art. 7 CC, cuando su conducta, activa u omisiva, sobrepase manifiestamente los límites normales del ejercicio de su derecho con daño para tercero.

Además, la falta de asistencia a las juntas, por sí, no supone una conducta abusiva. El socio tiene derecho a asistir a las juntas dónde podrá ejercitar sus otros derechos, como el de información, voto o participación; pero puede no hacerlo, es un derecho no un deber. El socio puede decidir no participar en la marcha de la sociedad, sin que ello en abstracto genere daño alguno, más que al propio socio que no acude a las juntas donde no podrá ejercer su derecho de información ni su derecho de voto.

Lo mismo se puede afirmar respecto de la renuncia al cargo de miembro del consejo de administrador, puesto que la renuncia es libre, máxime si tenemos en cuenta las responsabilidades que lleva a aparejado. Es cierto que los estatutos exigen la condición de socio para ser administrador y que para su válida constitución se requiere la mitad más uno de consejeros presente, lo que tras la renuncia del demandado sin que se cubriera su ausencia dejaba al consejo de administración sin posibilidad de operar, al no poderse constituir. Pero tal situación se resolvió con la donación de acciones por parte de una de las socias a su hijo y su entrada en el órgano de administración por cooptación, cubriendo finalmente el cargo de consejero vacante.

Finalmente, por lo que respecta a los estatutos sociales, los actores no pueden tampoco basar el abuso que imputan al demandado en unas normas de funcionamiento orgánico libremente pactadas y asumidas por todos los socios. No es ésta la base para analizar la conducta del demandado puesto que se trata de dos esferas diferentes, por un lado el ejercicio del derecho del socio de asistir o no a las juntas y del administrador de renunciar al cargo, y por el otro, la forma de funcionamiento de la sociedad libremente escogida de común acuerdo por los socios.

Fuente: Actum Mercantil

SAP BARCELONA DE 29 ABRIL DE 2021. EDJ 2021/590083

  • Mercantil

¿Es abusiva la conducta de socio por inasistencia reiterada a las juntas?

No lo es pese a que por su inasistencia, la junta no pueda constituirse válidamente por no reunir el quórum necesario.

13/07/2021
Redactado por: Redacción Espacio Asesoría
0 comentarios