Acceso clientes
  • Mercantil
Redactado por: Redacción Espacio Asesoría
20 de abril de 2021

Deber de diligencia del administrador y discrecionalidad empresarial

No se puede resolver su contrato si las decisiones adoptadas, aunque no fueran exitosas, se encuentran dentro del ámbito de discrecionalidad empresarial.

Una sociedad mercantil cesa a su consejero delegado , resolviendo de forma unilateral el contrato que, al amparo del art. 249 LSC, había suscrito con él, sin abonarle la indemnización prevista en el contrato dado que -a juicio de la sociedad-, el consejero en cuestión había incumplido grave y culpablemente sus obligaciones, toda vez que había errado sucesivamente en sus previsiones de negocio y en las necesidades de tesorería que requería la sociedad para reflotar su negocio, en situación de grave crisis. El consejero demanda a la sociedad, reclamando la indemnización prevista en el contrato para el caso de resolución sin justa causa.

El juzgado desestima la demanda, debido a que, a su juicio, las decisiones estratégicas y de negocio llevadas a cabo por el consejero demandante no se ajustaron a un procedimiento de decisión adecuado que contara con toda la información necesaria para llevarlo a cabo, por lo que la resolución se hizo con justa causa.

En apelación, la Audiencia Provincial revoca la sentencia de instancia y condena a la sociedad a abonar al demandante la indemnización reclamada. Sostiene la Audiencia, con carácter general, que en el ámbito que nos ocupa no es viable una imputación genérica de falta de diligencia o de incumplimientos que no pueden precisarse, por lo que corresponde a la compañía determinar los incumplimientos imputables, así como el grado o trascendencia de esas imputaciones para poder considerarlas graves (carga de la prueba).

Señala que la pérdida de confianza de la sociedad en el consejero justificaría su cese, pero, en este caso, la Audiencia no considera acreditado que hubiera un incumplimiento de los deberes básicos del consejero delegado, ni se concreta en imputaciones precisas de dolo o culpa grave en su actuación.

No se discute que la compañía no cumplió con sus previsiones iniciales y que los socios tuvieron que asumir aportaciones adicionales, pero la toma de decisiones del consejero delegado cesado respondió a un proceso previo con información suficiente (recabando información de negocio de los técnicos de la compañía) y a través de un proceso de toma de decisión adecuado (informando puntualmente tanto al consejo como al socio mayoritario de referencia, y partiendo de las previsiones de negocio realizadas por un consultor externo), aunque el resultado proyectado no se hubiera alcanzado.

En definitiva, se cumplen con las previsiones del art. 226 LSC y las decisiones adoptadas por el consejero delegado, aunque no fueran exitosas, se encontraban dentro del ámbito de discrecionalidad empresarial, , toda vez que adoptó sus decisiones con información suficiente, mediante un proceso adecuado y en base a los planes de negocio elaborados por un consultor externo.

AP Barcelona 16-10-20, EDJ 2020/720945

Fuente: Actum Mercantil

  • Mercantil

Deber de diligencia del administrador y discrecionalidad empresarial

No se puede resolver su contrato si las decisiones adoptadas, aunque no fueran exitosas, se encuentran dentro del ámbito de discrecionalidad empresarial.

20/04/2021
Redactado por: Redacción Espacio Asesoría
0 comentarios